lunes, 7 de diciembre de 2015

Mi Gioconda

Soy tu Leonardo más renacentista
y mi pincel te pinta de colores y esperanzas ocultas.

Rasgas tu piel para encubrir el sufrimiento
que hace brotar ríos que tiñen de malva los sueños. 

Esas lágrimas que ocultas bajo una falsa sonrisa.
Es así? 
Mi  Mona Lisa?

Nadie cose las costuras de corazones rotos
que se autodestruyen mientras esperan soles que iluminen anocheceres
y flores que embriaguen del hastío, el tedio ante el tiempo y sus repeticiones.

Brazos que envuelvan ese menudo cuerpo de cálido y eterno amor.
Manos que se posen en un corazón joven pero cansado
de no entender ni comprender lo sencillo y a la vez difícil
sin algo de dolor.

Sangre, color de vino temprano, que se desparrama abundante por manos trémulas y tacto delicado.
Quien te pregunta desde el cielo nadie lo sabe.
Si malvives en el infierno del miedo, del fuego fatuo.

Folla hasta el amanecer y olvida.
Huye, destrúyete, salpica de fluidos el universo entero
pero déjame quererte!


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